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Suroriente 1985-2010, Fotografías de Fernando Cruz

SurOriente 1985-2010

 

SurOriente 1985-2010 premio de Patrimonio

SurOriente fotografias de Fernando Cruz

SurOriente 1985-2010 Arteba 11

 

 

SurOriente 1985-2010 Arteamericas

SurOriente fotografias de Fernando Cruz

 

 

Fotografías de Fernando Cruz

Fotográfica Bogotá 2011

Testimonio y Visión – Más allá de la reportería

La Galería Sextante presenta SurOriente 1985-2010 de Fernando Cruz, en el marco de Fotográfica Bogotá 2011.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SurOriente 1985-2010

 

Fotografías de Fernando Cruz
Fotográfica Bogotá 2011
Testimonio y Visión – Más allá de la reportería

Galería Sextante

Carrera 14 No. 75 – 29
Tel 571 249 4755
Bogotá, Colombia
sextante@artedos.com
www.artedos.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SurOriente 1985-2010, en esta serie de fotografías, Fernando Cruz capta paisajes de los chircales (fábricas de ladrillo artesanal) del sur de Bogotá. De estos chircales solo quedan las ruinas. Sus habitantes se han trasladado a las afueras de ciudades más pequeñas cercanas a Bogotá.
Suroriente 1985-2010, Fotografías de Fernando Cruz Son escenarios donde el paisaje urbano  se funde en el paisaje natural, donde no hay presencia humana evidente pero el espectador puede  describir los personajes que la habitan como si los viera realmente. Son imágenes logradas con una técnica admirable donde la saturación de color y de elementos hace que el dramatismo se revele y nos enfrente al abandono y la pobreza en la que viven estas comunidades, marginadas de la ciudad que colaboraron a construir. Hacer ladrillos artesanalmente es un oficio muy antiguo en el que participa toda la familia, incluyendo a los niños.

Fernando Cruz, lúcido observador de la realidad, nos muestra en SurOriente y en sus series anteriores, Bajo los Puentes, 2003 -2011 y Ciudad Kennedy, 2002,  esa otra cara  que se esconde detrás de la extraña belleza de un lugar. Son imágenes muy bellas e inquietantes que nos hablan a un mismo tiempo de muchos lugares… del pasado y del presente.

“En 1985 visité por primera vez este lugar*. Me sorprendió esta ciudad. El sitio me fascinó. Llevaba algún tiempo fotografiando  los chircales que hay entre Bogotá y Villa de Leyva  pero nunca había visto tantos  juntos y una comunidad trabajando en ellos. Cuando hice las primeras fotos, me contaron que allí vivían cerca de 500 familias. Los chircales estaban en plena producción, había algunos de más de 50 metros de ancho; allí habitaban familias completas, habían construido sus casas como todos los habitantes del desplazamiento. Todo era reciclado, lo nuevo eran los mismos ladrillos que ellos hacían para crear la ciudad. Las tejas de sus casas tenían ladrillos encima para que el viento no se las llevara Cuando regresé a los cinco años,  les habían clausurado los hornos y la mayoría se había trasladado a los alrededores de Zipaquirá (ciudad cercana a Bogotá).  Aún seguían algunos hornos trabajando, pero clandestinamente. Cuando me paraba en la cima de la montaña podía ver las columnas de humo que se elevaban. Fotografié algunos de estos hornos, pero en la mayoría no me dejaron hacerlo y aunque llevaba fotos y catálogos de las exposiciones, ellos no creían que fuera un artista; decían que podía ser alguien del DAMA encubierto y que luego llegaría la policía y los bulldosers a tumbarles los hornos. En esos días regresé con la gente de City TV e hicimos un programa.

 

En 1995 regresé a buscar los chircales y no los encontré, parecía que hubieran desaparecido. Durante un mes anduve por las montañas buscándolos. Cuando ya había perdido la esperanza, me hablaron de un posible lugar y efectivamente  allí estaban los hornos escondidos, la mayoría solos, abandonados  y en ruinas pero aun funcionaba uno de ellos y en esa ocasión fotografié a la mujer cabeza de familia que lo dirigía. En el 2009 tome las ultimas fotos, desde entonces no he podido regresar.”

Fernando Cruz

*Fuimos con Marta Combariza invitados por Teresita Lleras quien daba unos talleres a los niños que vivían allí.

 

 

Suroreiente de Fernando Cruz - Galeria Sextante en ArteBa 11

Southeast 1985-2009

In this series of photographs, Fernando Cruz captures landscapes of the rustic brick ovens located towards the south of Bogotá. Ruins are all that remain of these ovens. Their inhabitants have relocated to the outskirts of smaller cities around Bogotá.

Southeast has the power to evoke other places… it transports us to distant landscapes saturated with nostalgia and mystery. They are the frontier where the urban and natural landscapes meld, where even though there is no evident human presence the observer can discern the characters that inhabit it as if they were visible. These images are achieved with an admirable technique where the dominion of color and of the physical elements reveals the drama of the location, confronting us with the abandonment and poverty in which these communities live, at the margin of the city they helped to build. Handmade brick production is an ancient tradition in which the whole family, children included, takes part.

Fernando Cruz, lucid observer of reality, shows us in Southeast as in his previous series, Under the Bridges, 2003-2011 and Ciudad Kennedy, 2002, that face occult behind the peculiar beauty of a place. These images, both beautiful and disquieting, invoke many scenes from the past and the present… all at the same time.

“I visited this area for the first time in 1985*. This city caught me by surprise. The place fascinated me. I had already spent some time photographing the rustic brick ovens between Bogotá and Villa de Leyva but I’d never seen so many in one place and with a whole community working them. When I took the first photos I was told that almost 500 families lived there. The ovens were in full production, some of these were over 50 meters wide; there were entire families there, they had built their own houses, much like all displaced inhabitants. Everything was recycled, the only new materials were the very bricks they produced for the construction of Bogotá. Their roofs had bricks on top to keep the wind from blowing them away. When I returned 5 years later, their ovens had been closed down and the majority had relocated to the outskirts of Zipaquirá (a city neighboring Bogotá). Some ovens were still working clandestinely. When I stood on the peak of the mountain I could see the columns of smoke rising from them. I photographed some of these ovens but in the majority they locals wouldn’t allow it because, even though I took photos and catalogues of the exhibitions, they didn’t believe I was an artist; they were worried that I was working undercover for the DAMA (the governmental environment agency) and that the police and the bulldozers would follow soon after to demolish their ovens. Around that time I returned with reporters from City TV to record an interview there.

In 1995 I returned in search of the ovens but I couldn’t find them, it was as if they had disappeared. I searched the mountains for a month. When I had almost given up I was told of a possible location and effectively, there they were, hidden, mostly abandoned, alone and in ruins although one was still working. On that occasion I photographed the female head of household who administered it. The last photographs were taken in 2009, since then I’ve not been able to return with a camera.”

Fernando Cruz

*We were invited, with Marta Combariza, by Teresita Lleras who directed workshops for the local children.

 

http://www.fotografiacolombiana.com/suroriente-1985-2010-fotografias-de-fernando-cruz/