Río Abajo
Erika Diettes
Curador, Carlos Alberto Gonzáles.
Carlos Alberto Gonzales es una serie bastante compleja pues se sitúa en el vértice de la obra de arte y la realidad social, entre la estética y la política, entre la fotografía como imagen artística y la fotografía como documento. En uno y otro caso esta serie se inscribe dentro un presente que intenta salvaguardar la memoria de los desaparecidos, en el conflicto colombiano vengan de donde vengan. La historia de los ríos en nuestro país, no solamente nos habla del progreso y de los paseos de olla familiares, sino que también está unida al dolor y la muerte. Para desaparecer toda huella de masacres, los cuerpos son arrojados río abajo, así se sumerge en la impunidad y el olvido toda huella del crimen. A propósito de esto el curador Miguel Gonzales escribe:
Una de las formas de evasión que se propician con las víctimas es el abandono de los cuerpos en los grandes ríos y en los mares del país. Ese destino fluvial es una forma de quitarle identidad a los muertos y también una manera de atomizar los tabulados que se puedan hacer sobre los mismos. Es un esfuerzo por borrar los hechos y dejar a la corriente la desintegración de los testimonios del delito. Entonces el agua se convierte en un escenario macabro dislocando todos sus significados que la señalan como fuente de vida, vehículo de prosperidad, garantía de subsistencia y agente de fecundidad. Al negar estas características los torrentes caudalosos se convierten en agentes de impunidad y en paisajes macabros que hacen circular la muerte.
Erika Diettes, hace un par de años, encuentra a un antiguo amigo quien trabaja en el CINEP y al ver el interés de la artista la pone en contacto con una población donde la mayoría de los habitantes tiene uno o varios familiares desaparecidos. Granada y la Unión situadas en el Oriente Antioqueño, son unos pueblos asolados por la violencia como buena parte del país, producto del conflicto armado de origen eminentemente político; allí Diettes encuentra a varias personas que le cuentan de sus seres queridos y le muestran una serie de prendas y objetos que hablan de la ausencia: camisas, zapatos, ropas, fotografías, etc. A partir de ahí la artista decide realizar un trabajo fotográfico que documenta esas cosas. Luego de varias visitas al lugar, Diettes decide realizar una primera exposición en la Casa de la cultura de Granada, en plena “Jornada de la luz”. Los asistentes veían a sus ausentes a través de fotos impecablemente enmarcadas en metal. El espectador al acercarse a esas imágenes vela encendida en la mano, logra mirar de frente la ausencia, y ahí, en ese mismo instante se opera algo: se realiza un duelo por aquél ser querido a quien se seguía esperando.
De esta experiencia, Diettes recoge varios testimonios, objetos y prendas de desaparecidos que va a fotografiar en su estudio. En esas imágenes de gran formato impresas en vídrio, se pueden apreciar las prendas sumergidas en agua: un agua transparente que las muestra en un estado aséptico. Muchos pensaran que esas imágenes no aluden directamente a un río crecido, violento, lleno de tierra. Esto es cierto, pero a la artista no le interesa “representar” el río en sí que se ha llevado esos cuerpos violentados. Sino por el contrario hacernos ver como esas prendas que estaban listas para vestir al esperado que nunca llegó, flotan en una especie de agua pura, limpia que en este caso es metáfora del alivio. Sus fotos no son para nada violentas ni aluden a un violencia cualquiera. Sus fotos están llenas de serenidad, como si eso fuese uno de los ingredientes necesarios para que esos ausentes recobren al fin su tranquilidad. En este sentido la obra entra en una dimensión terapéutica. El agua sana, purifica nos dice el imaginario colectivo. Diettes hace evidente en su obra y parece hacer eco a las palabras de Gaston Bachelard: La luz pura por el agua pura (…) Cerca del agua, la luz toma una tonalidad nueva, parecería que la luz tiene más claridad cuando encuentra un agua clara (…) La esperanza de curación aparece naturalmente ligada al complejo de la Fuente de Juvencio. La curación por el agua, en su principio imaginario, puede ser considerada desde el doble punto de vista de la imaginación material y de la imaginación dinámica.
Estas prendas sumergidas en agua, parecen conservar en sus pliegues, en sus colores, una eterna juventud del que las portaba. Los que esperan envejecerán y en sus memorias sus ausentes permanecerán sin envejecer. Ese es el drama que viven los que sobreviven y ese drama, Erika Diettes lo ha materializado de una manera magistral, lejos de todo esteticismo, en el cual se puede caer con mucha facilidad. “Uno no separa el tiempo” decía una de las personas que sigue esperando a que su ser querido llegue algún día, así sea para enterrarlo dignamente. Y a ese drama nos enfrentamos todos en este país donde la memoria de los vencidos –como insistía Walter Benjamin- debe ser resarcida con urgencia: y aquí el arte juega un papel fundamental
La muestra se expuso posteriormente en el “Antiguo Palacio de la Inquisición” en Cartagena de Indias donde su obra cobró otra dimensión. Aquí la obra adquiere una connotación más dramática. En Buenos Aires en el Centro Cultural Recoleta, donde también se expuso adquirió otro matiz: “Los Argentinos fueron muy sensibles a esto que estaban viendo pues ellos han vivido historias similares a las nuestras ” dice la artista en una conversación que tuvimos; también se expuso en Huston-Texas donde la lectura vuelve y cambia, pero manteniendo lo fundamental: la restauración de la memoria y recientemente en New York. Ahora se podrá apreciar por primera vez en Bogotá.
Esta obra rompe por completo con una pose altruista tan corriente en el arte contemporáneo donde el artista se asume como etnógrafo y visita al Otro para hacer obra. Pero tal visita no le toca, no lo atraviesa y por lo tanto no se transmite en su obra. En el caso de Erika Diettes sucede todo lo contrario: su experiencia no se queda en la obra en sí, sino que irradia un contexto específico acentuando el carácter terapéutico del arte. Sus fotografías son verdaderas revelaciones de aquello que debe despertar en lo más profundo de nuestra memoria, y así nunca olvidar.
Ricardo Arcos-Palma
http://www.divulgacion.unal.edu.co/ma2010_rioabajo.html
Entrevista
http://www.scribd.com/doc/19271211/Privadoentrevistas-Erika-Diettes




