Menu
 

Fotojueves 31 de agosto con Fernando Cano “Pais” ganador del premio nacional de fotografia 2017

Fernando Cano “Pais”

Pregunta sobre la construcción de un país

 

Desde hace más de cuarenta años el fotógrafo Fernando Cano lleva recorriendo el país tratando de descifrar con su cámara lugares, personas, detalles y rituales que hacen parte del tejido de toda una nación. Nos dice él que su registro, a pesar de ser bastante exhaustivo, sigue incompleto, y me atrevería yo a replicarle que esa tarea permanecerá para siempre inacabada por varias razones: seguramente la primera que muchos conocemos o hemos oído hablar y que trata sobre la riqueza infinita de nuestro país. La segunda porque una labor profesional de tanto tiempo siempre se renueva, siempre genera retos y metas que seguramente la van a enriquecer; y tercero porque veo en ellas y en su presentación una suerte de diario de un fotógrafo. Los diarios siempre quedan inacabados. Los diarios nunca se predestinan para darles un punto final porque en últimas el diario es un relato que se “escribe” en el día a día. De lo contrario, ¿cómo podríamos decir cuál será la última imagen que Fernando Cano tomará en este largo trayecto?

Si vemos en detalle esta serie de imágenes y nos detenemos a observar sus encuadres, su manejo del blanco y negro y sus calidades de luz y sombra, descubriremos que en ellas hay una mirada escultórica en unas, pictóricas y manejo del lenguaje del dibujo en otras. A menudo se topa uno con una especie de ventana anacrónica que se nos abre ante el mundo, que sugiere más lo que hay fuera de la imagen que la imagen misma. Esta sugerencia hace que la imagen sea mucho más fuerte que lo que vemos físicamente en ella. Podría suponerse en estos casos que en Fernando Cano la sugerencia de lo que no hay, hace que cobre valor el sentido enigmático de aquello que se está retratando. Esto nos va induciendo a un estado nostálgico por el país que ha pasado bajo nuestros pies y que a veces sentimos que se nos está yendo. La riqueza de una tierra, la diversidad cultural, el gusto por la sencillez, el sinsentido del progreso, y muchos más encuentros con aquello que ha sucedido y no volverá a suceder. La magia de la fotografía radica en eso; ya se ha dicho más de una vez que la fotografía es un registro que nos enfrenta a un duelo sobre el momento irrepetible. En la serie de Cano, es clara esta mirada que ya se nos escapó; ese momento, lugar o persona que fue, lo asumimos con cierto encanto doloroso.

Hay una campesina anciana con su sombrero sentada frente a una mesa de madera sobre la cual vemos algunas botellas de licor anisado y bajo ella una canasta de cerveza. Su mirada absorta está detenida en otro lugar y otro tiempo distintos al que vemos en la imagen. Dos perros bajo sus pies copulan también como si estuviesen viviendo otro momento y estuviesen en otro lugar. Nada de lo que hay en esta imagen concuerda: la viejita con su mirada perdida pareciera estar en un largo y profundo sueño despierto; el licor en grandes cantidades para ningún cliente en especial y los perros en su paseo sin inmutarse de lo que acontece a su alrededor. Es una imagen parecida a cualquier pintura de Giorgione, una imagen que nos habla de tiempos cruzados como si fuese un collage de los años 60, una imagen desvergonzadamente sencilla que nos invita a participar activamente en ella, a irrumpir en este espacio, a transitar por sus olores y ruidos. Una imagen que nos permite hacer preguntas acerca de cómo confluyeron estos elementos en un preciso instante. ¿Será acaso un fragmento de una película larga y silenciosa que se cierne sobre nosotros?

El recorrido por la obra de Fernando Cano potencia todo tipo de sugerencias que hace que estas imágenes precisas de momentos exactos sean un pretexto para escribir todo tipo de historias sobre la forma como hemos construido el paisaje junto con sus habitantes en nuestro país.

 

ANDRÉS GAITÁN T.

 

“País” es un doble homenaje. A Colombia, eje fundamental de mi trabajo con la cámara por más de 40 años, y al Blanco y Negro, lenguaje que considero único, propio e insustituible del arte de la Fotografía.

Mi trabajo es un homenaje al Blanco y Negro, pues puede descubrirse la utilización de las prácticas más reconocidas del oficio. Ahí está la reportería gráfica, la visión contemplativa o reflexiva de lugares incomparables; la fotografía de calle como testimonio de una era, y, por supuesto, el retrato, la huella digital de un pueblo.

Mi trabajo es un homenaje a Colombia, sujeto  principal de mis fotografías. paisajes, montañas, ríos, mares, espacios en los que van apareciendo sus habitantes, sus conquistadores.

Fernando Cano

 

Fotojueves en el Centro Colombo Americano.

Con el apoyo de Periódico Arteria y la Revista Enfoque Visual

Jueves 31 de agosto del 2017, 6 pm

Colombo Americano

Calle 19 #2 a 49

Entrada libre

 

Fotojueves con Fernando Cano afiche