Exposiciones individuales de Carlos Salazar Arenas y Mariana Monteagudo

Galeria el Museo

GALERÍA EL MUSEO
Carrera 11 No. 93 A – 43
610 7301 – 610 7451 Fax 257 0329
info@galeriaelmuseo.com
www.galeriaelmuseo.com
Lunes a Viernes 10:00 a 1:00 p.m. 3:00 a 7:00 p.m.
Sábados 2:00 a 7:00 p.m. Jornada continua

Mariana Monteagudo y Carlos Salazar Arenas
Del 19 de Mayo al 12 de Junio

El próximo miércoles 19 de mayo la Galería El Museo inaugura las exposiciones individuales ¿Cuál Crisis? del colombiano Carlos Salazar Arenas y El espejo de Narciso de la artista venezolana Mariana Monteagudo. La exposición cuenta con la obra más reciente de éstos dos jóvenes artistas latinoamericanos.

¿Cuál Crisis? de Carlos Salazar Arenas, continúa con el interés de este joven artista colombiano, por apropiarse de imágenes que circulan en los medios de comunicación impresos, para construir un nuevo discurso a través de la pintura. Salazar Arenas, toma como materia prima fotografías que encuentra en periódicos o revistas y las modifica a través de su admirable manera de utilizar el acrílico.
Las fotografías originales, pasan por un proceso de traducción que se podría dividir en dos. En primera instancia el artista despoja las imágenes de de su carácter indéxico inicial, adjudicándoles un mayor valor icónico y encaminándolas de esta manera hacia un proceso de resignificación. Posteriormente, señala y amplía un detalle que permite ver detenidamente los rostros de estas personas, produciendo así un acercamiento diferente al objeto observado. Según Federico Díaz Granados “Dicha sintaxis obedece a la voluntad de hacer palpable la sensación de que la verdad está detrás de la imagen, en los entretelones, en los gestos o ademanes, en cada hilo del drama humano.”
La obra de Carlos Salazar Arenas está fuertemente influida por el contexto histórico contemporáneo y en ese sentido funciona, en primera instancia, como una denuncia de las problemáticas mundiales, y en segunda, como un documento histórico que podría ser revisado en la posteridad. Fotografías que por el modo de circular pasan desapercibidas después de un tiempo, se traducen en pinturas que buscan dar mayor visibilidad a eventos históricos relacionados, principalmente, con impactantes acontecimientos políticos y sociales. Dice el artista: “Ante la inminencia del desastre, la impotencia de muchos de nosotros no nos permite otra cosa que ser espectadores y a medida que nos vemos afectados, nos tenemos que acomodar y dejar que el temporal cese.”
En esta ocasión Salazar Arenas se ha interesado en imágenes de la crisis bursátil por la que pasó Estados Unidos en el 2008, la cual ha tenido repercusiones a nivel mundial. En palabras del artista:
“El 2008 se vio afectado por el desplome de las bolsas del mundo. Después de esto el pánico acompañó al sector financiero. Se llegó a señalar el CRACK de 2008 como la crisis más fuerte de los mercados internacionales, incluso por encima de la caída de la bolsa que desembocaría en la gran depresión del año 29. Aquel jueves 24 de octubre de 1929 está latente en la memoria de los norteamericanos y como un legado propio de la estructura comercial que ha cobijado a los países del mundo, se ha convertido en un referente obligado ante una eventual crisis.“
Salazar Arenas, interesado en las diversas reacciones provocadas por la caída de la bolsa, centra su interés en las caras y los gestos de las personas afectadas por el problema económico. Al respecto dice Federico Díaz Granados: “En cada gesto hay una historia personal, hay una fragilidad y un temor. (…) En estos rostros hay asombro, preocupación, desespero, resignación, sorpresa, angustia y tensión, pero detrás de ellos está la soledad, el vacío y el temblor humano. Esta exposición se aproxima a una serie de semblantes tensos y sorprendidos que parecen enfrentar la certeza del presente y la duda del día siguiente.”
Carlos Salazar Arenas nació en Bogotá en 1973. Estudió Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia y Grabado, Pintura y Litografía en la Facultad de Bellas Artes de San Carlos en Valencia, España. Ha participado en múltiples exposiciones colectivas en España, México, Brasil, Estados Unidos e Inglaterra, así como en muestras individuales en Medellín, Bogotá y Madrid. Salazar Arenas ha sido merecedor del I Premio Concurso Mural del Museo de Arte de la Universidad Nacional, Bogotá; de la Beca Promoe de la Universidad Politécnica de Valencia, España; y del Segundo premio del IX concurso nacional de pintura del Banco Ganadero en Bogotá Colombia. Su obra hace parte de diversas colecciones como la del Brooklyn Museum of Art en Nueva York, USA; La Colección BBVA, Bogotá; la colección del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Colombia y la del Banco de la República en Bogotá.

El espejo de Narciso de Mariana Monteagudo plantea, a través de una serie de esculturas, preguntas relacionadas con la noción del otro. ¿Cómo se representan y cómo son entendidos los sujetos ajenos a nosotros? ¿Cómo discursar acerca de esta noción desde el lugar que ha sido entendido como “lo otro”? Las muñecas habitan la ambigüedad con la que la mayoría de los seres humanos se presentan ante el mundo, la cantidad de máscaras que una misma persona puede llevar, los disfraces dentro de las cuales se esconde una identidad no identificable para muchos de los que los rodean. Estas esculturas funcionan como una especie de matrioskas, muñecas dentro de las cuales se contiene a otra, en una sucesión que podría ser infinita.
Las muñecas de Mariana Monteagudo son seres misteriosos que remiten a una dualidad en términos de identidad. Personajes que contienen otros personajes: una muñeca de 90 cm de alto, hecha en cerámica y otros materiales como telas, pelos e hilos, dispone su mirada fijamente hacia el espectador. Su cara, aparentemente plana, no presenta rasgos distintivos de una raza o un género específico. Parece ser la fusión de una serie de fenotipos culturales fijados en un solo ser que en cualquier momento podría despertar como un Frankenstein contemporáneo.
Según Tahía Rivero, “La libertad de Mariana Monteagudo para elegir y desarrollar su propia investigación la condujo a través del inconsciente a indagar en su yo interior para finalmente, reencontrarse con la figurilla de juguete.” Esta figura, y en especial la de la muñeca, ha sido un tema importante dentro del campo de las artes, apareciendo en obras importantes como las fotografías surrealistas de Hans Bellmer o en la obra de Cindy Sherman. En todas ellas, incluyendo la obra de Monteagudo, aparece la muñeca como un ser despojado de identidad, siniestro y ambiguo.
Bajo esta misma noción son construidas las obras. Las esculturas se han llevado a cabo mediante el uso de diferentes veladuras y telas que funcionan como pieles, que por un lado buscan generar una mayor riqueza visual, y que por el otro refuerzan la imagen de las capas de identidad que se encuentran dentro de un mismo sujeto que no pertenece a un lugar específico del mundo.
Al respecto explica Tahía Rivero:
“Quien les ha brindado forma a estos seres no es otra persona que la artista; en su autonomía, ellos encarnan su estrategia de producción. Al proponer pistas para descifrarlos nos propone también, ver más allá de la vigencia de lo inanimado y vislumbrar la expresión emotiva en la necesidad de mostrarse a sí misma y reconocerse en su creación. Este impulso narcisista de espejarse en la obra y desentrañar sus proyecciones es un “juego” que despeja consciente e inconsciente. Esto lo apreciamos en la metáfora de los rasgos luminosos y sombríos de los personajes. Podríamos decir que en la búsqueda de sus propios aspectos concernientes a lo artístico Mariana Monteagudo encuentra las certezas de un lenguaje atinado y personal, estructurado y denso. Un espejo de Narciso como método de trabajo.”
Mariana Monteagudo nació en Caracas, Venezuela en 1976. Estudió en el Instituto Armando Reverón y en el Instituto Pro-Diseño de Caracas. En su carrera artística se destacan exposiciones individuales en diferentes ciudades del mundo como Miami, Puerto Rico, Aruba y Madrid. También ha participado en importantes muestras colectivas como la Bienal de la Habana, el Salón de las Artes del Fuego en Valencia, España, el Salón Nacional de las Artes del Fuego en el Museo Braulio Salazar en Venezuela y el Salón Jóvenes con FIA en Venezuela. Su obra forma parte de varias colecciones como la Gaviria Trujillo en Bogotá, de la Capriles en Caracas y la del Everson Museum Syracuse en Nueva York.

Las exposiciones de Mariana Monteagudo y Carlos Salazar Arenas estarán abiertas al público hasta el sábado 12 de Junio de 2010 en la Galería El Museo: Carrera 11 No. 93 A- 43. Lunes a viernes de 10:00 a.m a 1:00 p.m y de 3:00 a 7:00 p.m, sábados de 2:00 p.m a 7:00 p.m en jornada continua.

Hacer un comentario